
Cincuenta años después de la primera excavación arqueológica en el yacimiento de Son Fornés en Montuïri, sigue habiendo muchas preguntas por resolver. Una ha cobrado especial relevancia desde 2025: ¿Podría ocultar el recinto la ciudad romana perdida de Tucis?
La campaña de ese verano sacó a la superficie restos monumentales que podrían encajar con la mítica urbs. En futuras campañas el equipo de arqueólogos liderado por Vicenç Lull, Cristina Rihuete y Beatriu Palomar planea excavar en profundidad el recinto donde los objetos que se puedan localizar darán muchas pistas sobre lo que allí ha permanecido oculto durante siglos.
Las coses parlen es precisamente el título del documental que la Perifèrica produccions preestrena este viernes en Montuïri sobre la historia del yacimiento prehistórico más excavado de Mallorca.

«Hay un momento en el documental en el que uno de los arqueólogos nos dice mirando a la cámara ‘los honderos no lanzaban piedras, disparaban balas’. En otro, mientras vemos una vértebra una arqueóloga nos señala que perteneció a una mujer que murió joven y a pesar de ello su vida fue muy dura. Descubrimos una llabris, un amuleto, no más grande que el dedo de una mano, en forma de doble luna que nos remite tanto a la fertilidad, a la diosa Tanit, como a los dioses de la guerra…la arqueología nos permite vivir y revivir un pasado, como dice Vicenç Llul, nunca está cerrado sino abierto.
«Miramos a Son Fornés con los ojos del siglo XXI pero nos plantea el interrogante de saber interpretar aplicando la mirada del pasado, la Mallorca de hace 3.000 años», explica Cesc Mulet, director y guionista de la pieza, que se muestra admirado de cómo el equipo arqueológico sigue manteniendo viva la chispa, la misma mirada con nuevas preguntas.
El coordirector de las excavaciones arqueológicas Vicenç Lull, premio nacional de arqueología, era solo un joven estudiante de Historia cuando en 1975 excavó por primera vez el que hoy es el talayot más grande de Mallorca. Cristina Rihuete, se sumó en 1988 y hoy es la directora del museo y del centro de investigación del yacimiento.
«Miramos a Son Fornés con los ojos del siglo XXI pero nos plantea el interrogante de saber interpretar aplicando la mirada del pasado, la Mallorca de hace 3.000 años», explica Cesc Mulet, director y guionista de la pieza, que se muestra admirado de cómo el equipo arqueológico sigue manteniendo viva la chispa, la misma mirada con nuevas preguntas.
El coordirector de las excavaciones arqueológicas Vicenç Lull, premio nacional de arqueología, era solo un joven estudiante de Historia cuando en 1975 excavó por primera vez el que hoy es el talayot más grande de Mallorca. Cristina Rihuete, se sumó en 1988 y hoy es la directora del museo y del centro de investigación del yacimiento.

Fue el profesor de la escuela pública de Montuïri, Josep Sanz, quien habló por primera vez a Lull sobre la existencia de restos arqueológicos en el bosque. Cincuenta años después se ha excavado una superficie de unos 3.000 metros cuadrados, menos de la cuarta parte de toda su extensión. Para La Periférica, productora del documental, la pieza es «una oda a la arqueología, al diálogo con los objetos, a los descubrimientos, al legado de las cosas que no mienten. Porque los objetos hablan».
Si la arqueología excava, investiga y pregunta sobre el pasado, el documental de Perifèrica Produccions describe una única certeza: «El pasado no está cerrado, está abierto».

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